Al solicitar una tarjeta de transporte en soporte sin contacto, es necesario abonar una fianza, la cual será devuelta cuando la tarjeta se restituya en buen estado. Esta fianza cubre el coste del soporte físico y garantiza su uso adecuado.
Si la tarjeta se deteriora por causas ajenas a un mal uso o manipulación, la empresa procederá a su sustitución sin coste adicional. No obstante, si el deterioro se debe a un mal uso o manipulación, será necesario abonar una nueva fianza para obtener una tarjeta de reemplazo.
Este sistema fomenta el cuidado responsable de las tarjetas y contribuye a reducir el impacto ambiental al promover su reutilización.