Una vez dentro del autobús, es importante seguir cuatro normas básicas de convivencia para garantizar un viaje cómodo y seguro:
Ceder los asientos reservados a las personas con movilidad reducida cuando los necesiten.
Utilizar las barras y asideros para desplazarte dentro del vehículo, manteniendo el equilibrio y evitando caídas.
No obstaculizar el paso al resto de viajeros con mochilas, bolsas u otros objetos personales, situándolos en lugares que no molesten.
No sentarse en las plataformas destinadas a portaequipajes o paso de rueda, ya que son zonas de seguridad.
Si viajas en silla de ruedas o con un carrito de bebé, utiliza las zonas habilitadas específicamente para ello.