Sí. Los conductores tienen la autoridad para negar el acceso al autobús en determinadas circunstancias establecidas en el Reglamento del servicio. Esto puede ocurrir, por ejemplo, en los siguientes casos:
Si no dispones de un título de transporte válido.
Si el autobús ha alcanzado su capacidad máxima de pasajeros.
Si transportas objetos peligrosos o prohibidos.
Si tu comportamiento supone un riesgo para la seguridad o la convivencia.
Si intentas subir fuera de una parada oficial o cuando el autobús ya ha iniciado la marcha.
Estas medidas están destinadas a garantizar la seguridad de todos los pasajeros y el correcto funcionamiento del servicio.